UNA VIDA EN ABUNDANCIA

Dios nos ha creado para que tengamos vida en abundancia.
Esta expresión puede que sea un cliché en nuestras vidas, sin embargo es parte de una de las realidades y promesas mas claras de las que nosotros nos podemos amparar.

«El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia
Juan 10:10

De acuerdo a este pasaje el enemigo vino a robar la vida en abundancia que Cristo Jesús dejó para nosotros, esa que desde la huerto del Edén había sido preparada para nuestro deleite, hemos creido por años que ser abundantes en algo es un pequeño atropello a la humildad que «debemos tener» sin embargo, la abundancia de la que habla la Biblia no es focalizada en solo una cosa, es un todo y para todos. La abundancia de la que Jesus se refirió en toda la Biblia es integral, tiene que ver con la Fé, con nuestra confianza en Él, con todo lo que prospera en nuestras manos, proveniente de Él.

Una vida en abundancia no es prosperidad aunque se corresponde una a la otra.

La prosperidad no es un evangelio ni doctrina, muchos han tergiversado la palabra de Dios, con estos términos que le han hecho daño a la Fé y a los creyentes, es por ello que hoy día no se habla de ello con facilidad, se retiene mucho pudor y desarrollo público, no hablamos mucho de ello, sin percatarnos que nos estamos negando el privilegio a la vida en abundancia por la que Jesús murió por todos nosotros.

Todas estamos llamadas a vivir una vida en abundancia y llevándolo en el plano que nos compete, me atrevo a señalar que no tenemos necesidad de quejarnos por escasez o ausencia de los recursos, tiempo y/o animo para ensayar o ministrar, porque estás completa en el Señor y decides vivir en Él, por lo que vives en abundancia.

Imagina que tienes en casa una habitación llena de ánimo, entusiasmo, recursos financieros y tiempo para hacer y servir, pero como te dispones a conocer y dedicar tiempo para aprender a disfrutar de la vida que tienes disponible detrás de la puerta, entonces te la pasas quejándote por no tener aquello que realmente tienes pero que no te has dedicado a aprender, conocer y manifestar.

¿Te parece si antes de quejarte a partir de hoy, analizas lo que tienes y lo que puedes realizar con esos recursos?

  1. En ocasiones no es que te falte dinero, es que te falta orden e inteligencia con respecto al uso del dinero, para que puedas hacer rejuegos y cumplir con tus vestuarios.

  2. En otras, no es que no tengas tiempo, sino que no te organizas de manera que puedas hacer las distintas responsabilidades que has adquirido.

Si seguimos hablando del tema pudiéramos mencionar muchas otras cosas que no te «funcionan» o de lo que no te sientes capaz de hacer y resaltar que solo necesitas enfocar lo que Dios ha puesto en tus manos y asi apreciar la vida en abundancia que ha dispuesto para ti.

¿Te atreves a evaluar como mejorar lo que Dios ha puesto en tus manos?

Aquí debajo te dejo un complemento de este tema, en nuestro podcast de la semana.

Dios te bendiga y hasta la próxima semana, recuerda que en instagram continuamos con nuestro tema en cada publicacion.

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